Bikinis, fútbol y rock & roll

Adrian Vogel ha escrito el libro definitivo sobre la transición española: del Antiguo Régimen a la modernidad. Bikinis, fútbol y rock & roll debería ser libro de lectura obligatoria en todos los colegios y universidades. El futuro ya está aquí.

Todo lo bueno y malo que nos ocurre en este país tiene su explicación en cada una de las páginas de este libro, desde nuestro miedo a perder ese apartamento en Benidorm que tanto esfuerzo nos ha costado y que todavía no hemos terminado de pagar, hasta nuestra querencia por el coche que nos permite escapar del trabajo los fines de semana y los tres o cuatro puentes al año que podemos acercarnos a la playa a comer gambas y ver a suecas en bikini. Y, entre una cosa y otra, que nadie nos quite el fútbol, ni el rock & roll. Franco y Fraga lo sabían, y por eso murieron en la cama.

El Régimen franquista quiso y pudo sobrevivir gracias, entre otras cosas, al SEAT 600: en mayo de 1957 comenzaron a salir de las líneas de montaje de la factoría SEAT en Zona Franca las primeras unidades de este modelo.

El economista Fabián Estapé, colaborador directo de López Rodó en los Planes de Desarrollo como comisario adjunto, atribuye a Juan Sardá, padre del plan de 1959, la siguiente frase: «El secreto básico y prácticamente único de la estabilización económica española es el SEAT 600». Sin él, el Régimen franquista no habría durado ni un cuarto de hora. Ni Machín y sus maracas , ni Los Panchos, ni Jorge Negrete –a quienes Adrian Vogel dedica merecidos elogios– habrían podido impedir una revolución popular.

Pero, además del SEAT 600, lo que realmente calmó los ánimos de las clases populares más desfavorecidas fue el bikini. Si después de siete horas de carretera llegabas a Benidorm o a Torremolinos y no estaban las suecas tendidas en la arena de la playa con sus bikinis esperándote, nadie hubiera podido imaginar lo que habría pasado en este país.

La relajación moral que Fraga toleró en los medios, cine, teatro, televisión y playas le ocasionó muchos problemas con los sectores más reaccionarios del franquismo y de la Iglesia. Pero consiguió lo que pretendía: salvar el Régimen dando carnaza. El turismo no sólo salvó a la economía española, sino que alivió los ánimos y frenó las derivas revolucionarias.

Adrian Vogel nos da muchos datos, que nos permiten entender cómo el franquismo pudo sobrevivir a una posguerra cruel y despiadada. Y es que las suecas llegaron a Torremolinos en 1954. Y estas suecas auténticas frecuentaban bares, terrazas y las playas de la Carihuela y del Bajondillo, donde Bardot tomó el sol desnuda en 1957, durante el descanso de un rodaje de Vadim. ¡Cómo podía alguien decir que en España no había libertad!

Cada año la Dirección General de Seguridad repetía la misma cantinela: «Queda prohibido bañarse sin vestir la prenda adecuada, caballeros pantalón de deporte y damas traje completo con falda». Pero ahí estaba Fraga Iribarne bañándose en las playas de Almería con el embajador de Estados Unidos para animarnos a meternos desnudos en el mar sin temor a las radiaciones atómicas.

Y, por si fuera poco podíamos sintonizar, con nuestros transistores las emisoras de las bases norteamericanas y escuchar ¡rock & roll! Incluso pudimos ir a ver a Los Beatles a las plazas de toros de Madrid y Barcelona. Estábamos en el mejor de los mundos posibles.

Pero esto no es nada comparado con lo que nos cuenta Vogel…

Jesús Ordovás

Bikinis, fútbol y rock & roll Crónica pop bajo el franquismo sociológico (1950-1977)

portada-bikinis-futbol-rock-roll«Esta es la crónica de aquellos años que cambiaron el mundo demostrando que, como llevan diciendo desde hace siglos los profetas, son las pequeñas personas, con pequeños gestos, quienes generan los cataclismos», escribe en el prólogo El Gran Wyoming, roquero activo con Los Insolventes. Desde una perspectiva pop, Bikinis, fútbol y rock & roll nos sumerge en esas conmociones que sacudieron el mundo occidental desde la década de los cincuenta del siglo pasado, con consecuencias imprevisibles en el llamado segundo franquismo. Colectivos como el LGTB, las mujeres, los jóvenes o el movimiento por los Derechos Civiles agitaron las conciencias y contribuyeron a configurar nuevas escalas de valores. El opresivo franquismo sociológico comenzó a agrietarse.

Este libro recoge en su título realidades concretas y representativas de fenómenos de masas que permeabilizaron la dictadura franquista. Han sido símbolos de pugnas contra la represión sexual, el racismo y la xenofobia. Signos de transformaciones sociales que impactaron en la sociedad española.

Una historia de historias. Tanto de héroes y heroínas anónimas como de los principales protagonistas de esos años (creadores y empresarios). El autor refleja testimonios directos de las figuras más importantes. Los hechos más relevantes son puestos en perspectiva y se evalúa su influencia e impacto en términos económicos y, sobre todo, emocionales.

Bikinis, fútbol y rock & roll Crónica pop bajo el franquismo sociológico (1950-1977) – Adrian Vogel – Akal

 

Esta entrada fue publicada en Música, Sociología, Uncategorized. Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>