Esclavos y colonias. La creación de la Real Compañía Inglesa de África (1660)

  • Antes:
  • 1532 Los portugueses fundan su primera colonia en Brasil.
  • 1562 Comienza el tráfico británico de esclavos con el viaje de John Hawkins.
  • 1625 Los británicos reclaman Barbados en nombre de Jacobo I.
  • 1655 Los británicos toman Jamaica a los colonos españoles.
  • Después:
  • 1672 Resurge la compañía esclavista británica, la Real Compañía Africana.
  • 1698 Se abre legalmente el tráfico de esclavos a todos los mercaderes ingleses, siempre que paguen a la compañía un 10% de todos los bienes exportados desde África.
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El tráfico atlántico de esclavos se prohibió en 1807, pero siguió durante décadas. Este grabado muestra esclavos en el navío estadounidense Wildfire, hacia Cuba, alrededor de 1860.

En 1660 se fundó en Inglaterra la Real Compañía de Aventureros de Comercio con África. Su patente, respaldada y otorgada por el rey, daba a sus barcos el derecho en exclusiva de comerciar en la costa occidental africana, y permitía a sus miembros erigir fortines, a cambio de dar a la Corona inglesa la mitad de las ganancias. Doce años después, la compañía se reorganizó bajo el nombre Real Compañía Africana y obtuvo poderes más amplios: construir fortines y «factorías» (donde se retenía a los esclavos antes de embarcarlos para cruzar el Atlántico) y emplear sus propios soldados.

La importancia de dicha compañía reside en su papel a la hora de facilitar y desarrollar el tráfico de esclavos. Transportó a muchos miles de africanos hacia una vida de esclavitud, y cooperó con los líderes de África occidental para construir un mercado que duró incluso hasta después de que la compañía se deshiciera, en 1752, y que causaría que millones de africanos fueran desplazados hacia una vida de sufrimiento en América.

Fundación de la compañía

inglaterra-esclavitud Tras su fundación, la compañía se vio envuelta en la segunda guerra anglo-holandesa, un conflicto de origen comercial entre las Provincias Unidas de los Países Bajos e Inglaterra durante el cual los holandeses tomaron muchos fortines ingleses, excluyéndolos del tráfico de esclavos durante la guerra. Su implicación en el conflicto llevó a la Real Compañía de Aventureros a la bancarrota, pero, en 1672, con una nueva patente del rey, la compañía resurgió, rebautizada, reestructurada y con el derecho a vender esclavos en América. Prosperó y transportó a unos 100.000 esclavos hasta 1698, cuando, tras haberse restringido el poder real gracias a la Carta de Derechos, la compañía perdió su monopolio sobre el mercado. Tras 1698, otros mercaderes se sumaron al tráfico de esclavos, pero debían pagar a la compañía un impuesto del 10% de todas sus exportaciones desde África. Los llevé hacia las barcas como si hubieran sido ganado. Diogo Gomes Explorador portugués (1458)La presencia de otros comerciantes de esclavos fortaleció el mercado hasta el punto de convertirlo en parte del tejido mercantil británico, y continuó en el siglo XVIII.

Pero el tráfico de esclavos era más antiguo que la Real Compañía Africana, pues, a finales del siglo XIV algunos comerciantes portugueses fueron los primeros europeos en embarcar esclavos de África occidental. Hacia el siglo XVI los portugueses estaban llevando esclavos en grandes cantidades a Brasil para que trabajasen en las plantaciones de caña de azúcar. Brasil fue el principal destino de la exportación de esclavos africanos hasta la ilegalización del tráfico. Las primeras expediciones esclavistas inglesas se dieron en la década de 1560, y en ellas los mercaderes compraban esclavos capturados a gobernantes africanos. Durante el siglo XVII con el auge del colonialismo inglés, el mercado de esclavos africanos creció, y la Real Compañía Africana lo aprovechó al máximo.

Comercio triangular

El comercio triangular de esclavos convirtió la miseria de algunos en riqueza para otros. Mientras los beneficios aceleraban el desarrollo de las economías europeas, el tráfico desplazaba a millones de africanos. El tráfico transatlántico de esclavos pronto se integró en una red comercial triangular: los barcos llevaban esclavos de África a América, recargaban sus bodegas con mercancías para Europa y, por último, tomaban bienes manufacturados en Europa para vender en África. Los barcos transportaban mercancías como azúcar, melaza y café del Caribe a Inglaterra; arroz, añil, algodón y tabaco de las colonias del sur de Norteamérica; y pieles, madera y ron del nordeste. En el tramo de Inglaterra a África transportaban mercancías como telas, armas, hierro y cerveza. Bienes como marfil y oro se transportaban directamente de África a Europa.

La red comercial conllevó grandes beneficios a los dueños de las plantaciones en América, a los fabricantes ingleses y a los mercaderes que trataban con esclavos y otras mercancías. Los operadores de puertos, los líderes de África occidental que vendían esclavos, los banqueros que concedían préstamos para las expediciones e incluso los trabajadores de las fábricas inglesas, cuyo trabajo dependía de las materias primas importadas del extranjero, se beneficiaron también.

El tráfico de esclavos facilitó el auge del capitalismo occidental en el siglo XVIII. Incluso las fábricas situadas a cierta distancia de los puertos comerciales ingleses se vieron implicadas. Un ejemplo fue el negocio de las armas en las Midlands inglesas, en poblaciones como Birmingham, convenientemente cercanas al suministro de hierro. Unas 150.000 armas, la mayoría procedentes de estas fábricas, se exportaban cada año a África; casi todas se intercambiaban por esclavos con mercaderes africanos. También se comerciaba con cubertería fabricada en Birmingham y Sheffield. Había tanta gente con intereses en el triángulo comercial que a los políticos europeos les resultaba difícil criticar el sistema, y mucho menos abolirlo. Los chillidos de las mujeres y los gemidos de los moribundos bañaban la escena con un terror casi inconcebible. Olaudah Equiano Escritor y esclavo liberto africano (1789)

La cantidad de esclavos vendidos fue vasta. Se ha calculado que, para cuando este tráfico se ilegalizó en Gran Bretaña, en 1807, los mercaderes británicos habían forzado a tres millones de africanos a una vida de esclavitud en América. Una cantidad desconocida de personas jamás llegó a América, pues murió a bordo de los barcos. Es muy probable que los barcos portugueses con destino a Brasil transportaran incluso más; barcos de otras naciones transportaron cantidades más pequeñas. Algunos historiadores calculan el número total en unos diez millones; otros creen que la cifra es incluso más alta.

Las colonias europeas

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El tabaco de Virginia gozaba de una gran demanda en Europa. Los plantadores enviaban el producto a sus países natales, y con los beneficios compraban mano de obra africana y bienes europeos.

Los colonos españoles, holandeses y franceses fueron los pioneros del sistema de plantaciones en el Caribe, donde desarrollaron cultivos intensivos, como el de azúcar y café, en enormes granjas. Sus principales colonias en el Caribe comprendían Cuba (colonia española), Haití (francesa) y las Antillas Holandesas (Países Bajos). El empleo de esclavos en estas plantaciones generó grandes beneficios para sus propietarios. La presencia inglesa en la zona aumentó en el siglo XVII, cuando la colonia más exitosa de Inglaterra era Barbados, donde había 46.000 esclavos en la década de 1680. En el siglo XVIII hubo también un auge del azúcar en Jamaica.

La mayor parte de las poblaciones nativas fueron aniquiladas durante las conquistas europeas, y los trabajadores europeos no se amoldaban bien a las condiciones locales, de manera que los propietarios de las plantaciones se apoyaban cada vez más en la despiadada explotación de esclavos. La esclavitud prevalecía también en las colonias de Norteamérica, sobre todo en las zonas del sur, donde se explotaban grandes plantaciones, como las de tabaco o algodón. El trato a los esclavos era a menudo inhumano: se les obligaba a trabajar, se les sometía a crueldades, como golpes y latigazos, y se los marcaba a fuego.

Más allá del triángulo

Los colonizadores europeos practicaron la esclavitud más allá del comercio triangular de esclavos. Los holandeses fueron pioneros en el tráfico de esclavos del sudeste asiático, y comerciaron también por el Índico, con áreas como Madagascar y Mauricio. La mayor parte de este tráfico se realizaba bajo los auspicios de la Compañía Holandesa de las Indias Orientales, que tenía su cuartel en la isla de Yakarta (llamada Batavia por los holandeses), así como una base en Sri Lanka. Desde estos lugares enviaron esclavos a través del Índico, de Indonesia oriental a África meridional. Una vez que los portugueses e ingleses asentaron sus propias bases, hubo más tráfico de esclavos a lo largo de la costa del Índico. Los europeos no fueron los únicos implicados en el tráfico de esclavos. Mercaderes musulmanes también transportaron esclavos desde África oriental para su venta en el mundo musulmán.

Sin embargo, el comercio triangular fue clave en la creación de una economía mundial dominada por los europeos y sus colonos en beneficio propio. Permitió un crecimiento espectacular de la riqueza de los países que dominaban el tráfico. Así, en Gran Bretaña, el valor del comercio exterior pasó de 10 millones de libras, a principios del siglo XVIII, a 40 millones a finales del siglo. Pero el coste humano del tráfico de esclavos, que influiría en patrones de pensamiento y de conducta en los siglos venideros, sigue siendo incalculable hoy día.

El texto y las imágenes de esta entrada son un fragmento de: “El libro de la historia”

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